Una tarea difícil para las familias.
Enfrentados al menú de variadas propuestas educativas las familias ya a mediados de año comienzan a transitar por las diferentes instituciones en busca de la mejor respuesta para decidir en manos de quién dejarán la formación de sus hijos.
En relación al tema, a los responsables de los centros educativos nos surge la siguiente duda: ¿tienen claro los padres qué preguntar?
Dando respuesta a nuestra interrogante diremos que muchas veces la preocupación de los padres está centrada en averiguar aspectos operativos, horarios, costos, actividades extracurriculares, extensión horaria, número de alumnos por clase y no mucho más.
¿Es acaso un colegio un supermercado de servicios, donde la toma de decisiones debe de adoptarse de acuerdo a la mayor oferta y menor costo? Si bien esos aspectos la mayoría de las veces son determinantes dadas las necesidades cotidianas, creemos necesario ampliar la visión intentando abarcar con una pregunta lo que hace a la esencia de la formación de nuestros niños y jóvenes, desde cero a dieciocho años.
En el transcurso de los años de trabajo en dirección de diferentes centros educativos, públicos o privados, de contextos desfavorables o privilegiados, nos sobran los dedos de las manos para contar las familias que nos han preguntado “¿Qué persona se propone formar esta institución?” “¿Tienen proyecto de centro?”.
Obviamente suponemos que las interrogantes anteriores no surgen debido a que se sobreentiende que si nos decidimos por colegios habilitados públicos o privados, deben de cumplir con los requisitos básicos de acuerdo a los programas correspondientes al diseño curricular del Ministerio de Educación y Cultura para niños de cero a 36 meses, el programa de Educación Inicial y Primaria del año 2008 del CEIP, y los programas oficiales de Ciclo Básico y Segundo Ciclo de Secundaria.
Pero sabemos que formar una persona es mucho más que cumplir con un programa oficial, cada institución debe construir un “Proyecto Educativo de Centro” alineado a su “Misión” y a su “Visión” de manera que le dé sentido, dirección y coherencia a los contenidos programáticos.
Es así que podrá quedar evidenciada la razón de ser de cada una de las instituciones y la identidad que la diferencia de las demás. Una vez que profundizamos en los aspectos tratados estamos en condiciones de pasar del “elegir” al “decidir”.
Con este artículo invitamos a reflexionar esta “razón de ser” de nuestra institución previamente a próximos artículos, para brindarles la oportunidad de constatar si coincidimos en qué persona pretendemos formar en el colegio Nubarián y liceo Alex Manoogián de la UGAB, aunando expectativas del colegio y de la familia.
Ana María Chahinián Baghtchedjián
Maestra Inspectora
Coordinadora General
Colegio Nubarián y liceo Alex Manoogián

